Ponte de Lima celebra 200 años de Feiras Novas: una escapada al otro lado del Miño para vivir Portugal en estado puro

El Cortejo Etnográfico llenará este sábado las calles de Ponte de Lima de color, música y tradición, en una de las grandes citas de unas Feiras Novas que celebran 200 años de historia.
Ponte de Lima se convierte estos días en uno de los destinos más atractivos del Norte de Portugal. Las Feiras Novas celebran dos siglos de historia con folclore, música, desfiles, tradición rural, fuegos artificiales y tres jornadas de feria franca.

A poco más de media hora de la frontera gallega, Ponte de Lima tiene estos días un argumento especial para cruzar el Miño. Sus Feiras Novas cumplen 200 años y vuelven a transformar las calles de la villa portuguesa en un enorme escenario de cultura popular, con una programación en la que las tradiciones del Alto Minho son las grandes protagonistas.

La celebración ya ha comenzado con una multitudinaria Arruada de Tocadores de Concertina, seguida del encuentro municipal de concertinas y del encendido de la iluminación festiva. Pero buena parte de los grandes acontecimientos todavía están por llegar.

El sábado, una de las grandes citas

Uno de los momentos que merece marcarse en la agenda para quienes se desplacen desde Galicia será el Cortejo Etnográfico del sábado, dedicado este año a las actividades agrícolas.

Las calles de Ponte de Lima se convertirán en un gran retrato vivo del mundo rural. Oficios, prácticas agrícolas, costumbres y saberes transmitidos durante generaciones protagonizarán un desfile que permite acercarse a una forma de vida que comparte muchos vínculos históricos y culturales con la Galicia rural.

El cortejo contará además con la presencia como invitado de honor del presidente de la Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte (CCDR-Norte), Álvaro Santos.

Concertinas, folclore, rusgas y fuegos artificiales

Las Feiras Novas son, sin embargo, mucho más que un desfile. Durante los próximos días Ponte de Lima desplegará un intenso programa con conciertos filarmónicos, espectáculos de folclore, cantares ao desafio, rusgas, tocatas, festival de tunas, Cortejo Etnográfico y Cortejo Histórico.

A ellos se sumarán la tradicional Procissão em Honra de Nossa Senhora das Dores, el concurso pecuario, la tauromaquia, las sesiones de fuegos artificiales y los tres días de Feiras Francas.

Es precisamente esa mezcla de fiesta, religiosidad, música y cultura popular la que convierte las Feiras Novas en mucho más que una celebración local. Después de dos siglos, están consideradas una de las grandes manifestaciones de cultura popular portuguesa y reúnen cada año a miles de visitantes.

Una escapada con sabor al Alto Minho

Para los gallegos, la celebración ofrece además la posibilidad de convertir la visita en una escapada de día completo. El casco histórico de Ponte de Lima, el río y su característico puente proporcionan el escenario perfecto para alternar los actos festivos con un paseo por la villa y una parada gastronómica.

Y estos días hay un atractivo añadido difícil de reproducir el resto del año: encontrarse las calles tomadas por concertinas, grupos folclóricos, trajes tradicionales y generaciones enteras participando en una fiesta que ha conseguido llegar a sus 200 años sin perder sus raíces.

Al otro lado del Miño, Ponte de Lima tiene este fin de semana una buena excusa para cruzar la frontera: dos siglos de tradición portuguesa celebrados en la calle.