Cíes-Baiona pone a prueba a 163 nadadores en 15 kilómetros de mar abierto

Podio femenino de la Cíes-Baiona: Sheila Sánchez Castillo, en el centro, celebra la victoria en la categoría absoluta femenina, acompañada por las otras dos integrantes del podio, tras completar una de las pruebas más exigentes de natación en aguas abiertas.
Eduardo Marrero Delgado y Sheila Sánchez Castillo se impusieron en la primera cita de la cuarta edición de la Triple Corona Illas Atlánticas, una travesía marcada por las corrientes, el oleaje y la dureza del tramo entre Monteferro y las islas Estelas.

La ría de Vigo volvió a convertirse este sábado en escenario de uno de los grandes retos de la natación en aguas abiertas. Un total de 163 nadadores de 11 países afrontaron los 15 kilómetros que separan la playa de Rodas, en las islas Cíes, de la playa de Ribeira, en Baiona, en la primera prueba de la cuarta edición 2026-2028 de la Triple Corona Illas Atlánticas. Diez participantes tuvieron que abandonar.

El triunfo masculino fue para el canario Eduardo Marrero Delgado, del Club Natación Los Cristianos, que detuvo el cronómetro en 4 horas, 5 minutos y 11 segundos. Apenas cinco segundos después llegó Luis Martín Coll, mientras Sergio Torres Serrano completó el podio con 4:05:22.

En categoría femenina, la primera clasificada fue la alicantina Sheila Sánchez Castillo, del CN Thior Horadada, con un tiempo de 4:26:11. La siguieron Sara Fernández Pérez y Uxía Martínez García.

El océano no dio tregua

La travesía arrancó a las 08:40 horas desde Rodas y concluyó en Baiona bajo buenas condiciones meteorológicas: cerca de 30 grados de temperatura exterior, viento suave y unos 18 grados en el agua.

La travesía Cíes-Baiona, bajo vigilancia desde el mar: uno de los kayakistas del dispositivo de seguridad acompaña a los nadadores durante los 15 kilómetros de recorrido, con las islas Cíes al fondo.

Eso no evitó que el recorrido mostrase su dureza. Corrientes, oleaje y la propia exigencia del océano abierto acompañaron a los nadadores durante buena parte de la prueba. Los participantes señalaron como especialmente complicado el tramo comprendido entre los kilómetros 5 y 8, además del paso entre la península de Monteferro y las islas Estelas.

La amplitud del desafío se refleja también en la edad de los participantes, comprendida entre los 17 y los 69 años.

Los mejores sin neopreno

En la categoría masculina sin neopreno, el vencedor fue el canario Martín Julio Suárez, con 4:45:32, seguido de Alberto Pérez Díaz y Pablo Tapia Soler.

Entre las mujeres, la viguesa Vanesa Rodríguez Pérez logró la victoria con 5:17:28, por delante de Maria Olivares y Esperanza Navarro Simón. El primer nadador local fue Suso Blach, que completó el recorrido en 5:18:16.

Un gran dispositivo de seguridad

La dureza de una prueba de estas características obliga a desplegar un importante dispositivo en tierra y mar. La organización contó con 27 embarcaciones, 43 kayakistas y 3 motos acuáticas, además de cerca de 200 personas implicadas en el operativo.

El dispositivo sanitario incluyó dos médicos, quince socorristas, dos ATS, un puesto de Protección Civil do Val Miñor y una ambulancia medicalizada situada en la meta.

La seguridad contó además con la colaboración de numerosas entidades, entre ellas el Parque Nacional das Illas Atlánticas, Monte Real Club de Yates de Baiona, Gardacostas de Galicia, Guardia Civil del Mar y diferentes asociaciones de salvamento y náutica.

57 kilómetros repartidos en tres grandes retos

La prueba Cíes-Baiona abre una nueva edición de la Triple Corona Illas Atlánticas, un desafío competitivo formado por tres travesías que sumarán 57 kilómetros en aguas de las Rías Baixas entre 2026 y 2028.

La entrega de premios se celebró al mediodía en el paseo de Ribeira, con presencia de representantes del Concello de Baiona, Xunta de Galicia, entidades colaboradoras y patrocinadores.

La jornada tuvo además una vertiente ambiental. Más de 60 familiares y acompañantes participaron en una visita guiada a las Cíes y en una actividad de limpieza de la playa de Rodas, en colaboración con el Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia.

Por la noche, la organización tenía prevista una cena con entrega de distinciones y sorteo de regalos en el Paseo de Ribeira, acompañada de una degustación de productos gallegos con denominación de origen.