La transformación de la A28 abre una nueva vía para unir Matosinhos y Leça con metro, bici y tráfico local
El futuro de la conexión entre Matosinhos y Leça da Palmeira pasa por repensar el papel de la A28, reforzar los enlaces locales y reservar espacio para una nueva línea de metro. Así lo plantea el estudio preliminar encargado por Galp y elaborado por la consultora OPT, que analiza cuatro escenarios con inversiones que oscilan entre los 129 y los 356 millones de euros, según la solución finalmente elegida.
El documento parte de una constatación clara: el puerto de Leixões actúa como una auténtica “fractura urbana” entre Matosinhos y Leça da Palmeira. En la actualidad, ambas márgenes dependen fundamentalmente de la ponte móvel y de la travesía de la A28. La primera permite el tránsito de vehículos, peatones y bicicletas, mientras que la segunda absorbe transporte público y tráfico metropolitano, pero no autoriza la circulación peatonal ni ciclista.
La situación se vuelve especialmente delicada durante los periodos de mantenimiento de la ponte móvel, que pueden prolongarse varios meses. En esos casos, la A28 queda como única conexión viaria efectiva y se interrumpen los itinerarios peatonales y ciclistas entre las dos freguesias.
Una vía con más de 96.000 vehículos diarios
La presión sobre la A28 es uno de los grandes condicionantes del estudio. En el tramo entre Leça da Palmeira y Exponor se contabilizó en 2025 una media diaria de 96.131 vehículos, con un máximo de 101.231 en julio. Dentro del área metropolitana, estos niveles de tráfico solo son superados por la VCI y por el tramo inicial de la A3 al sur de su enlace con la A4.
El informe subraya, no obstante, que buena parte de las congestiones se origina más al sur, en los enlaces con la A4, la Circunvalación y Francos. Por ello, una reducción de capacidad en la ponte da A28 no tendría necesariamente un efecto proporcional al número de carriles eliminados, aunque sería imprescindible un estudio de tráfico específico para medir sus consecuencias reales.
Cuatro alternativas sobre la mesa
Las cuatro soluciones estudiadas persiguen dos objetivos comunes: reforzar las conexiones locales en coche, a pie y en bicicleta, y garantizar un corredor para la futura Línea de Metro de Boa Nova, que uniría Matosinhos y Leça da Palmeira.
A1: aprovechar la actual ponte da A28
La primera alternativa propone reutilizar parte del tablero de la A28 para el tráfico local. Una de las vías por sentido quedaría segregada para las conexiones entre Matosinhos y Leça, mientras que el metro cruzaría el río Leça mediante una nueva estructura próxima a la actual ponte.
Es la solución más contenida desde el punto de vista económico. La intervención viaria se estima en alrededor de un millón de euros, pero la nueva infraestructura de metro elevaría la inversión total a una horquilla de entre 129 y 307 millones.
El principal riesgo radica en reducir la capacidad de una vía que soporta cerca de 100.000 vehículos al día. También se advierte de que una calzada local segregada durante unos 700 metros podría generar problemas en caso de accidente o bloqueo.
A2: una nueva ponte para tráfico local y metro
La segunda opción plantea construir una nueva travesía próxima a la A28 para el tráfico local, peatonal y ciclista, además de otra estructura para el metro.
Su principal ventaja es que no afectaría al funcionamiento de la autopista. Sin embargo, exigiría adaptar la red viaria en ambas márgenes y negociar con la Administración de los Puertos del Douro, Leixões y Viana do Castelo por la posible ocupación de espacios portuarios.
El coste de la infraestructura viaria se sitúa en unos 20 millones de euros, a los que habría que sumar entre 128 y 306 millones para el metro.
A3: una nueva conexión urbana a través del puerto
El escenario A3 es el que ofrece mejores resultados en términos de cohesión y permeabilidad urbana. Plantea una nueva travesía directamente entre zonas consolidadas de Matosinhos y Leça, capaz de mejorar de forma notable los desplazamientos peatonales y ciclistas.
Su ejecución supondría atravesar terrenos del puerto de Leixões y podría requerir una nueva ponte móvel o una estructura suficientemente elevada para permitir el paso de los barcos.
Esta alternativa tiene un coste estimado de 50 millones de euros para la obra viaria, más los 128 a 306 millones correspondientes al metro. El informe le reconoce un elevado potencial estratégico, pero también importantes riesgos derivados de la posible reconfiguración de la infraestructura portuaria.
El escenario B: transformar siete kilómetros de la A28
La cuarta alternativa es la más ambiciosa. Consiste en reconvertir en avenida urbana unos siete kilómetros de la A28, entre la A41 y la rotunda de la Avenida AEP, e incorporar en ese mismo eje el corredor del metro.
La actuación permitiría crear una gran vía urbana con espacio para coches, transporte público, peatones y bicicletas. El estudio compara esta transformación con procesos desarrollados en ciudades como París, Utrecht o Seúl.
La inversión viaria se estima en unos 50 millones de euros, mientras que el metro costaría entre 65 y 180 millones. En el trazado más caro, que atendería el centro de Leça, el ahorro respecto a las restantes alternativas superaría los 100 millones de euros.
Es, además, la opción con mayor capacidad para cambiar el modelo urbano y de movilidad de Matosinhos. Sin embargo, su viabilidad depende en gran medida de que se construya la futura Via de Cintura Externa, concebida para desviar tráfico de la VCI y de la A28 hacia una nueva circunvalación metropolitana.
Sin esa infraestructura previa, la conversión de la autopista en avenida podría generar una pérdida excesiva de capacidad para el tráfico de paso y el transporte pesado.
La Línea de Boa Nova, conectada con Senhora da Hora y São Mamede
El estudio dedica una parte importante a la futura Línea de Boa Nova. Los trazados analizados discurren próximos al eje de la A28 y conectan Leça da Palmeira con Senhora da Hora, pasando por zonas como Exponor, Sendim y el área del futuro Matosinhos Innovation District.
También se plantea prolongar la actual Línea A desde la estación Senhor de Matosinhos hasta Sendim, creando un arco alrededor del centro urbano y ampliando las posibilidades de intercambio.
Hacia el sur, el informe considera que la Línea de Boa Nova debería enlazarse con la futura Línea de São Mamede. De esta manera, ofrecería una conexión directa con el polo universitario de Asprela y el Hospital de São João, evitando duplicar el recorrido del tronco común del Metro do Porto.
La combinación de esta nueva línea con el BRT de Matosinhos y las expansiones asociadas al antiguo espacio de la refinería permitiría crear una red de transporte público de alta capacidad en el sector occidental del municipio.
Ninguna solución cerrada, pero una opción más transformadora
El informe no selecciona de forma definitiva una alternativa, sino que identifica las fortalezas y debilidades de cada una.
La A1 aparece como la opción más rápida, pragmática y económica, aunque depende de que la A28 pueda perder un carril por sentido sin agravar la congestión. La A2 representa una solución intermedia, pero exige ocupar parcialmente suelo portuario. La A3 es la que más refuerza la cohesión urbana entre las dos márgenes, aunque con mayores dificultades técnicas y portuarias.
El escenario B concentra el mayor potencial de transformación. Podría mejorar el espacio público, reforzar la movilidad sostenible y abaratar la implantación del metro. Al mismo tiempo, es la opción más compleja y condicionada por otras grandes actuaciones metropolitanas.
El estudio concluye que, si la nueva Via de Cintura Externa llega a ejecutarse, la transformación de la A28 ganaría fuerza no solo como una solución de movilidad, sino como una operación estratégica de regeneración urbana para todo Matosinhos.