RRHH en España en 2026: del “departamento de procesos” al motor de cultura, transparencia e IA

Infografía DL-G.
La consolidación del trabajo híbrido, la nueva ola de transparencia salarial y la entrada en fase operativa de la gobernanza de la inteligencia artificial están redefiniendo el papel de los Recursos Humanos, que pasa a formar líderes, blindar políticas y traducir normas y tecnología en prácticas cotidianas.

En 2026, el área de Recursos Humanos en España dejará de ser únicamente un engranaje administrativo para convertirse en un espacio de influencia capaz de moldear cultura corporativa, preparar a los mandos y diseñar políticas adaptadas a nuevas formas de trabajar. El teletrabajo ya forma parte del diseño organizativo —según datos del INE, en el primer trimestre de 2025 el 37,41% de las empresas de 10 o más empleados permitían teletrabajar y el 20,04% de los trabajadores lo hacía de forma regular— y obliga a las compañías a consolidar reglas, métricas y liderazgos adecuados.

Para la psicóloga y especialista en RRHH Luciane Rabello, creadora de TalentSphere People Solutions, el eje del cambio es claro: “RRHH se ha convertido en el área que traduce los cambios legales y tecnológicos en comportamientos cotidianos”, un papel que solo funciona cuando los líderes “aprenden a practicar, no solo a comunicar”.

Híbrido con reglas y liderazgo preparado
La fase de estandarización del trabajo híbrido impulsa acuerdos más precisos sobre organización, reversibilidad, protección de datos y desconexión digital, en línea con la Ley 10/2021. En paralelo, la gestión del rendimiento y la cohesión cultural se convierten en el principal reto: evitar el “presentismo” que favorece a quien acude a la oficina y el “aislamiento” de quienes trabajan a distancia. En ese contexto, RRHH refuerza su rol como “escuela interna” de liderazgo, con rutinas de seguimiento, evaluación transparente y protocolos de inclusión.

Transparencia salarial e igualdad como gobernanza
La Directiva (UE) 2023/970, que debe transponerse antes del 7 de junio de 2026, eleva la presión para clarificar rangos salariales, criterios de progresión y complementos. España ya contaba con instrumentos como el registro salarial y los planes de igualdad (RD 902/2020 y RD 901/2020), pero el nuevo escenario apunta a una integración más estrecha entre retribución, desempeño y desarrollo profesional, reduciendo “zonas grises” y reforzando la confianza interna.

IA en personas: de la adopción a la gobernanza
La tercera palanca es tecnológica y ética. Con el AI Act ya en vigor, crece la necesidad de mapear herramientas, exigir documentación a proveedores, prevenir sesgos y garantizar supervisión humana en usos vinculados al empleo. La tendencia para 2026 es que la discusión pase de “usar o no usar IA” a “cómo usarla con garantías”, y que RRHH lidere programas de alfabetización para directivos sobre privacidad, sesgos y decisiones asistidas por algoritmos.

En conjunto, 2026 se perfila como un año en el que RRHH asume un papel de transformación: diseña sistemas y políticas, pero sobre todo impulsa el aprendizaje del liderazgo para que la cultura sea más clara, justa y humana.