La Confederación de Empresarios de Pontevedra alerta del absentismo y la falta de talento pese al buen momento macroeconómico
La Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) celebró su tradicional encuentro informativo con los medios para hacer balance del ejercicio 2025 y presentar sus prioridades para 2026 en un contexto que definió como “macroeconómicamente positivo”, pero marcado por importantes riesgos estructurales que afectan directamente al tejido productivo provincial.
El presidente de la patronal, Jorge Cebreiros, subrayó que la economía española crece por encima de la media europea y mantiene previsiones favorables para 2026, con estimaciones en el entorno del 3%. Sin embargo, advirtió de que economías emergentes como China, India o Brasil avanzan a ritmos superiores, lo que obliga a reforzar la competitividad de las empresas gallegas en un mercado global cada vez más exigente.
Pontevedra, potencia exportadora con déficit de infraestructuras
La CEP puso en valor que Pontevedra se consolida como la cuarta provincia española en volumen de exportaciones, gracias a sectores altamente especializados y con fuerte vocación internacional. No obstante, la organización insistió en que ese dinamismo no está acompañado por infraestructuras adecuadas.
El Corredor Atlántico Noroeste, la salida Sur hacia el norte de Portugal, la liberalización de la AP-9 —cuyos peajes penalizan la competitividad— y la recuperación y ampliación de rutas en el aeropuerto de Vigo fueron señalados como prioridades estratégicas. “Tenemos competitividad y tenemos los datos, pero no tenemos infraestructuras. La provincia de Pontevedra no puede quedarse atrás”, afirmó Cebreiros.
Absentismo y costes laborales, principales preocupaciones
Uno de los mensajes más contundentes del encuentro fue la preocupación por el incremento del absentismo laboral. La CEP alertó de un aumento tanto en el número de bajas como en su duración, atribuyéndolo en parte a retrasos en pruebas diagnósticas y a deficiencias estructurales del sistema. El impacto económico, señalaron, es “inasumible” para muchas pymes, especialmente en una provincia donde predomina el minifundismo empresarial.
El 98% de las empresas españolas tiene menos de 50 trabajadores y una parte significativa no supera los diez empleados. En este contexto, la patronal advirtió de que la subida acumulada de los costes laborales en los últimos años —incluida la del SMI— y la creciente inseguridad jurídica generan un escenario especialmente complejo para pequeñas y medianas empresas.
La organización defendió que las políticas salariales y regulatorias deben adaptarse a sectores, territorios y tamaños empresariales, evitando marcos uniformes diseñados para grandes corporaciones.
Falta de talento y relevo generacional
La escasez de talento fue otro de los retos centrales. La CEP explicó que no se trata de un problema de formación, sino de disponibilidad: emigración, emprendimiento en el extranjero o falta de incorporación a empresas tradicionales reducen la base laboral.
A ello se suma el inminente relevo generacional. En los próximos cinco años se prevé la jubilación de decenas de miles de trabajadores y miles de autónomos, lo que incrementará la presión sobre el mercado laboral y obligará a intensificar las políticas de captación y retención de talento.
Vivienda, deuda e inflación
La patronal también advirtió sobre el impacto de la crisis de vivienda, especialmente en sectores como la hostelería y en zonas turísticas, donde los trabajadores no pueden asumir los precios del alquiler.
En el plano macroeconómico, señaló como riesgos el elevado volumen de deuda pública —por encima del 100% del PIB— y la posible traslación futura a mayores impuestos o ajustes presupuestarios, aunque valoró positivamente la moderación de la inflación en torno al 3%.
2025 en cifras: crecimiento institucional y solvencia
En el ámbito interno, la CEP presentó unos resultados provisionales muy positivos. El cierre del ejercicio 2025 prevé resultados superiores en más de un 60% respecto al año anterior, con un remanente cercano a los 150.000 euros. El presupuesto para 2026 superará los dos millones de euros, un 8,9% más que en 2025.
La organización cuenta actualmente con 56 asociaciones adheridas y ha incorporado tres nuevas entidades a su Consejo Asesor (AT Press, Diaphanum y Previsonor). Durante el último año desarrolló una intensa actividad institucional: 110 encuentros con representantes internacionales, nacionales y autonómicos; 84 reuniones con órganos directivos como CEG, CEOE y CEPYME; y participación en 270 comisiones de distintas entidades públicas y privadas.
En el ámbito del diálogo social, se negociaron 30 convenios colectivos y se promovieron 360 reuniones con agentes sociales.
Formación y empleo: apuesta estratégica
La formación se consolida como uno de los ejes estratégicos de la CEP. En 2025 se impartieron casi 5.700 horas de cursos AFD, con 150 certificados de profesionalidad expedidos. Además, se desarrollaron acciones formativas en el marco del Plan de Diálogo Social, el Plan de Turismo y programas específicos de prevención de riesgos laborales, con 647 horas de formación para 252 participantes.
El Programa Integrado de Emprego alcanzó un 60% de inserción laboral, con 75 contratos firmados tras 810 horas de formación. El Servicio de Orientación Laboral realizó 956 entrevistas durante el año.
La patronal también destacó la celebración del V Foro Empresarial pola Igualdade y campañas de promoción de hábitos saludables en el ámbito laboral.
Hoja de ruta para 2026
De cara a 2026, la CEP situó en el centro de su estrategia la defensa de infraestructuras estratégicas y de un marco legislativo que favorezca la competitividad empresarial. La organización reiteró su compromiso con la transparencia financiera, la reducción de deuda y el fortalecimiento de su solvencia para concurrir a proyectos en régimen de competencia.
El encuentro concluyó con un mensaje claro: pese a los buenos datos macroeconómicos, los desafíos estructurales —absentismo, costes laborales, talento, vivienda e infraestructuras— condicionan el futuro del tejido empresarial pontevedrés y requieren medidas urgentes para garantizar su competitividad y sostenibilidad.