La Xunta plantea una reforma de la PAU para reforzar la coordinación y evitar nuevos errores
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó este jueves que la reforma de la Proba de Acceso á Universidade (PAU) que impulsa el Gobierno gallego busca garantizar unas condiciones más justas para el alumnado de Galicia, reforzando la igualdad de oportunidades, la transparencia y la seguridad en el desarrollo de las pruebas.
Rueda explicó que el objetivo es que los estudiantes gallegos puedan presentarse a la PAU “en igualdad de condiciones” con el resto del alumnado del Estado. El Consello da Xunta analizó el proyecto de acuerdo con medidas organizativas y de gestión promovido por la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e FP, en un contexto marcado por el nuevo Real Decreto estatal de 2024 y por los errores detectados en la última convocatoria.
El presidente gallego señaló que la Xunta lleva tiempo reclamando cambios en esta prueba y defendió que los fallos constatados este año evidencian “limitaciones en el modelo actual” y la necesidad de introducir mejoras.
Por su parte, el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, indicó que la propuesta será trasladada “de manera inmediata” a las universidades gallegas con el fin de consensuarla. Según explicó, el planteamiento parte del “diálogo, la tranquilidad y la sensatez” y busca avanzar en la igualdad de oportunidades para los jóvenes gallegos.
Un nuevo marco de coordinación
La reforma se adapta al marco estatal fijado por el Real Decreto de 2024, que permite a las comunidades autónomas revisar y ajustar la regulación de la prueba. La Xunta sostiene que el nuevo modelo permitirá dotar a Galicia de un marco más claro, estable y eficaz, además de mejorar la coordinación entre la Administración autonómica y las universidades.
El Gobierno gallego argumenta que, aunque el alumnado de Galicia obtiene buenos resultados en distintos indicadores estatales e internacionales, sus calificaciones en la PAU no siempre reflejan ese rendimiento, algo que atribuye a una mayor dificultad de las pruebas.
Comisión Organizadora y Comisión Técnica
Entre las principales novedades figura la creación de una nueva estructura de coordinación institucional formada por una Comisión Organizadora y una Comisión Técnica, en las que estarán representadas la Xunta y las tres universidades públicas gallegas.
La Comisión Organizadora será el órgano encargado de definir la estructura general de la PAU, establecer criterios comunes, supervisar los grupos de trabajo y garantizar una aplicación homogénea de la normativa. Estará adscrita a la Consellería de Educación.
La Comisión Técnica asumirá las tareas operativas y logísticas vinculadas a la organización y desarrollo de la prueba. La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) continuará desempeñando, a través de esta comisión, las funciones que venía realizando hasta ahora, como la elaboración, custodia, distribución y corrección de los exámenes.
Más participación del profesorado de Bachillerato
Otro de los cambios propuestos afecta a los grupos de trabajo responsables de elaborar los exámenes. La Xunta plantea simplificar su composición para que estén integrados por un máximo de dos docentes universitarios y hasta cuatro representantes del profesorado de Secundaria o de la Inspección Educativa.
Con esta medida, el Gobierno gallego pretende dar más peso al profesorado de Bachillerato, al considerar que cuenta con un conocimiento más directo del currículo y de la realidad diaria de las aulas. La dirección de estos grupos podrá recaer tanto en personal universitario como no universitario.
Doble revisión y bancos de ejercicios
La reforma también incorpora un sistema de revisión por pares en la elaboración de los exámenes. Cada ejercicio será supervisado por la persona que lo redacte y por una segunda persona revisora. Si se detectan posibles mejoras, se abrirá un proceso de revisión cooperativa antes de la validación final por parte de la dirección del grupo de trabajo.
El objetivo de esta doble revisión es reducir el riesgo de errores y aumentar la seguridad técnica de las pruebas, sin modificar el modelo de examen al que se enfrentará el alumnado.
Además, la Xunta propone la creación de bancos de ejercicios, formados por modelos de preguntas o exámenes completos previamente verificados. Según el Gobierno gallego, esta herramienta permitiría mejorar la calidad técnica, reforzar la trazabilidad del proceso y avanzar hacia una mayor homogeneidad en la dificultad, extensión y tiempo de resolución de las pruebas.