La Xunta defiende un modelo propio para gestionar el litoral gallego frente a las restricciones del Estado
La Xunta de Galicia defendió este viernes en el Parlamento autonómico el modelo de gestión del litoral que está desarrollando en la comunidad, una estrategia basada en la adaptación inteligente del territorio y en la aplicación del conocimiento científico para afrontar los efectos del cambio climático sobre la costa gallega.
Así lo expuso la directora general de Energías Renovables y Cambio Climático, Paula Uría, durante una comisión parlamentaria en la que explicó las actuaciones impulsadas por el Ejecutivo gallego para anticiparse a los posibles impactos del calentamiento global en el litoral.
Uría insistió en que el modelo uniforme planteado por el Gobierno central no responde a la realidad de Galicia, caracterizada por la singularidad de sus rías y de su configuración costera. Por ello, defendió la necesidad de disponer de una metodología propia que permita evaluar con mayor precisión los efectos del cambio climático en el litoral gallego.
“Es una necesidad estratégica contar con una metodología ajustada a la realidad de las rías gallegas”, señaló la directora general, quien destacó que la Xunta fundamenta sus decisiones en los estudios técnicos y en las investigaciones científicas relacionadas con la costa.
En este sentido, explicó que el Gobierno autonómico apuesta por trasladar ese conocimiento a políticas públicas concretas que permitan compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo económico y social de las zonas costeras.
Paula Uría contrapuso esta visión a la del Ejecutivo estatal, al que acusó de priorizar un enfoque basado en la prohibición y las restricciones. Frente a ello, defendió el modelo recogido en la Ley de ordenación y gestión integrada del litoral de Galicia, una norma avalada por el Tribunal Constitucional y orientada a equilibrar las dimensiones ambiental, económica y social del territorio costero.
Como ejemplo de las diferencias entre ambas administraciones, la responsable autonómica criticó la reforma del Reglamento General de Costas promovida por el Gobierno central, al considerar que introduce nuevas limitaciones de manera unilateral y sin el necesario grado de transparencia.
La Xunta mantiene así su apuesta por una gestión diferenciada del litoral gallego, basada en las particularidades de la comunidad y en la utilización de criterios científicos para diseñar las políticas de adaptación al cambio climático.