Reforma normativa para facilitar el cambio de uso de bajos comerciales a viviendas

El Consello acordó hoy iniciar la tramitación del decreto que va a modificar las actuales Normas de habilitabilidad de viviendas de Galicia, aprobadas en 2010. “Lo que buscamos es que si un bajo no va a tener uso comercial, pueda tener un uso residencial”, indicó Rueda, es decir, “no se trata de evitar el uso comercial de los locales sino de posibilitar otros”. Esto, resaltó, va a favorecer, por una parte, que aumente la oferta de viviendas disponibles para la ciudadanía y, por otra, “evitar la sensación de degradación que produce tener muchos bajos abandonados tanto en el centro como en los barrios de las ciudades”.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció hoy que el Gobierno gallego impulsará este año un cambio en la normativa de habitabilidad de Galicia con el objetivo de facilitar y permitir, en determinados supuestos, que bajos comerciales abandonados o sin actividad en entornos urbanas puedan renunciar a su uso original para reconvertirse en viviendas. Además, tal y como explicó Rueda, la Xunta también busca “actualizar una normativa” que fue aprobada hace 13 años y que incorpora “requisitos muy estrictos y obsoletos” de cara a rehabilitación o reforma de una vivienda.

El Consello acordó hoy iniciar la tramitación del decreto que va a modificar las actuales Normas de habilitabilidad de viviendas de Galicia, aprobadas en 2010. “Lo que buscamos es que si un bajo no va a tener uso comercial, pueda tener un uso residencial”, indicó Rueda, es decir, “no se trata de evitar el uso comercial de los locales sino de posibilitar otros”. Esto, resaltó, va a favorecer, por una parte, que aumente la oferta de viviendas disponibles para la ciudadanía y, por otra, “evitar la sensación de degradación que produce tener muchos bajos abandonados tanto en el centro como en los barrios de las ciudades”.

Hace falta subrayar que ahora existe ya la posibilidad de adaptar bajos comerciales para destinarlos a uso residencial, pero esta adaptación queda impedida a veces por el hecho de que la normativa actual de habitabilidad exige que se cumplan una serie de condiciones bastante estrictas para garantizar la protección de las vistas de las viviendas desde el exterior.

Por eso, uno de los cambios que se quiere introducir favorecerá la reconversión de bajos en viviendas cuando se den este tipo de situaciones, permitiendo a los ayuntamientos hacer excepciones y simplificar las exigencias de adaptación necesarias para garantizar la intimidad de los residentes en determinados ámbitos, siempre que esté debidamente justificado por motivos urbanísticos o de protección patrimonial.

A tal fin, se mantendrá con carácter general la exigencia de protección de las vistas en las viviendas reconvertidas a partir de bajos comerciales, pero las administraciones locales podrán eximir o matizar este requisito dentro de determinados ámbitos a través de la tramitación de un anexo de habitabilidad, figura ya contemplada en el decreto actual, pero con un alcance muy limitado y que se pretende ahora extender a través de esta modificación. Un ejemplo, explicó el presidente, sería en aquellos bajos “en los que no es posible subir la altura de las ventanas”, pero sí instalar algún sistema para evitar ser vistos desde fuera.

Asimismo, también se quieren flexibilizar los requisitos que debe cumplir una vivienda para ser considerada exterior, exigencia prevista en las normas de habitabilidad vigentes. En la práctica, esto se traduce en que alguna de las estancias debe abrirse necesariamente a espacios exteriores que vienen definidos en los instrumentos urbanísticos municipales. Con el cambio propuesto se facilitará y se agilizará su delimitación al permitir a los ayuntamientos definir estos espacios sin tener que hacer una modificación urbanística.

De igual manera y toda vez que la normativa regula las condiciones de habitabilidad que deben cumplir tanto viviendas nuevas como rehabilitadas, se flexibilizarán igualmente las exigencias aplicables en el caso de remodelaciones que acometan los propietarios para uso propio con el fin de garantizar que los inmuebles se adecúen a sus necesidades concretas.

Por último, tal y como explicó Rueda, la modificación prevista prevé eliminar también aspectos que puedan ser redundantes con el resto de la legislación sectorial, así como clarificar y adecuar cuestiones funcionales que afectan a la habitabilidad de los domicilios para adaptarlas a las circunstancias actuales del mercado como pueden ser, por ejemplo, “la disposición de los elementos en los baños y aseos” de las viviendas o ciertas determinaciones relativas a tendales y lavaderos.

Cambios muy debatidos

Todos los cambios que se quieren incluir en las actuales normas de habitabilidad fueron analizados y debatidos en el seno del Observatorio de Vivienda de Galicia y también en el Comité asesor de habitabilidad, un órgano de carácter consultivo que mantuvo tres reuniones el año pasado con el fin de concretar los posibles cambios y mejoras.

Después de este proceso y tras recibir hoy el visto bueno del Consello da Xunta, el anteproyecto de decreto por lo que se modifican las normas de habitabilidad de viviendas de Galicia se someterá desde mañana y hasta el próximo 13 de marzo a consulta pública previa con el fin de recaudar la opinión de profesionales, administraciones públicas y ciudadanía en general sobre la oportunidad de esta revisión y sus objetivos concretos.