Mujeres líderes impulsan en A Coruña un pacto social por la igualdad

Participantes y ponentes posan al término de la jornada celebrada en A Coruña, centrada en la igualdad, la diversidad y el respeto como herramientas para avanzar hacia una sociedad libre de violencia de género. R. LEDO.
A Coruña acogió una jornada de reflexión y participación centrada en la igualdad, la diversidad y el respeto como herramientas esenciales para avanzar hacia una sociedad libre de violencia de género. El encuentro reunió a representantes institucionales, profesionales y mujeres líderes en un espacio de diálogo orientado a impulsar conciencia social, colaboración y propuestas de cambio.

La apertura institucional contó con la participación de Ana Bujaldón Solana, presidenta de FEDEPE, y Ana Isabel Ulloa Lobeiras, presidenta de AECO A Coruña. Asimismo, intervino María Elena Steinger Doallo, fiscala delegada de Violencia sobre la Mujer en Galicia, y Verónica Pérez Outumuro, abogada y experta en igualdad y derechos digitales.

La jornada, celebrada en A Coruña, estuvo centrada en la construcción de una sociedad más igualitaria, diversa y respetuosa como vía para prevenir y erradicar la violencia de género. El encuentro reunió a mujeres directivas, profesionales y emprendedoras en un espacio de reflexión colectiva orientado a generar conciencia social y propuestas de cambio desde la participación activa.

Durante su intervención, María Elena Steinger Doallo aportó una radiografía de la situación actual de la violencia de género tanto en Galicia como en el conjunto de España. Según explicó, en 2025 había en España 103.942 casos activos de violencia de género, de los cuales 5.801 correspondían a Galicia, lo que supone un incremento del 17,6 % respecto al año anterior.

La fiscala subrayó especialmente el impacto de los homicidios machistas, calificándolos como “una auténtica frustración”. En 2025 se registraron en España 53 asesinatos de mujeres a manos de hombres de su entorno afectivo, dos de ellos en Galicia.

Steinger Doallo también destacó que en Galicia se presentan una media de 22 denuncias diarias relacionadas con violencia de género, alcanzando unas 8.100 denuncias anuales. Sin embargo, alertó sobre la existencia de una “zona gris” formada por mujeres que sufren violencia pero nunca llegan a denunciarla, bien por miedo, circunstancias personales, educación o falta de conciencia sobre sus propios derechos y dignidad.

Otro de los datos que más preocupación generó fue el relativo a la escasa denuncia institucional. Según la macroencuesta del Ministerio de Igualdad citada por la fiscal, solo el 17 % de las mujeres que sufren violencia por parte de hombres de su entorno decide acudir a las autoridades. La mayoría busca apoyo en familiares, amistades o personas cercanas.

Tras esta introducción, la consultora y especialista en liderazgo Maribel Martínez desarrolló un taller participativo basado en la metodología de la Indagación Apreciativa, una herramienta orientada a identificar fortalezas, experiencias positivas y oportunidades de transformación social.

A lo largo de distintas dinámicas estructuradas en las fases de Descubrir, Soñar, Diseñar y Destino, las participantes compartieron experiencias personales y profesionales relacionadas con la igualdad, el respeto y la diversidad, construyendo de manera colectiva una visión de futuro más inclusiva y libre de violencia.

Conclusiones principales

Las reflexiones compartidas durante la jornada dejaron varias conclusiones comunes entre las participantes:

  • La necesidad de educar en igualdad desde la infancia, eliminando estereotipos de género asociados a juguetes, colores, ropa o roles sociales.
  • La importancia de promover un lenguaje inclusivo y respetuoso en la vida cotidiana, la educación y los entornos laborales.
  • La defensa de una corresponsabilidad real en los cuidados y en la conciliación familiar y profesional.
  • La apuesta por una educación centrada en valores como la empatía, el respeto y la inteligencia emocional.
  • La necesidad de crear espacios donde las mujeres puedan colaborar y apoyarse mutuamente, dejando atrás modelos basados en la competencia.
  • La reivindicación de una sociedad libre de violencia, discriminación y desigualdades económicas o laborales.
  • La convicción de que el cambio debe construirse desde el compromiso colectivo y las pequeñas acciones diarias.

Durante las dinámicas también se abordaron cuestiones como la brecha salarial, la prevención del acoso, la autoestima, la educación emocional y la creación de ciudades y entornos más inclusivos.

El encuentro concluyó con una idea compartida entre todas las asistentes: avanzar hacia una sociedad libre de violencia de género requiere educación, conciencia social, participación y compromiso continuo.