Galicia pierde casi uno de cada cinco litros de agua en sus redes municipales
La Xunta mantiene activa una estrategia de prevención y respuesta inmediata ante episodios de sequía basada en la vigilancia permanente de ríos y embalses, la detección anticipada de tendencias desfavorables y el apoyo a los ayuntamientos para mejorar sus redes de abastecimiento.
El presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, explicó que el Consello analizó un informe de Augas de Galicia sobre las medidas adoptadas para que las entidades locales puedan prepararse con antelación ante posibles situaciones de escasez y afrontar de forma ordenada los efectos del cambio climático sobre la gestión del agua.
En los últimos años, la Xunta ha movilizado más de 16 millones de euros en distintas líneas de ayudas destinadas a la elaboración de planes municipales de emergencia por sequía y a la modernización de las instalaciones de abastecimiento.
Estos apoyos permitieron financiar auditorías para localizar pérdidas, ejecutar obras destinadas a reducirlas e instalar contadores municipales y estaciones de monitorización digital. Estos sistemas permiten controlar en tiempo real el estado de las infraestructuras, el consumo de agua y energía, la calidad del suministro y las posibles incidencias.
Casi uno de cada cinco litros no queda registrado como suministrado
El informe de Augas de Galicia señala que reducir las pérdidas constituye una de las medidas más eficaces para garantizar el abastecimiento. Los datos disponibles reflejan una diferencia de unos 26,4 millones de metros cúbicos entre el volumen de agua que entra en los grandes sistemas municipales y el que finalmente figura como suministrado.
Esta diferencia representa un 17,8 % del total, el equivalente a casi uno de cada cinco litros. Aunque no toda esa cantidad corresponde necesariamente a fugas físicas, la cifra muestra la necesidad de mejorar la medición, el mantenimiento y la eficiencia de las redes.
La Xunta considera que la digitalización resulta esencial para pasar de un modelo basado en revisiones puntuales a una gestión preventiva sustentada en datos actualizados. Las nuevas herramientas permiten identificar fugas, averías, consumos anómalos y problemas en depósitos o conducciones antes de que deriven en incidencias graves.
Inversiones en los embalses autonómicos
El Gobierno gallego también ha destinado 4,5 millones de euros a la explotación, conservación y mantenimiento de las presas de titularidad autonómica de Eiras, Baiona, O Con y Caldas de Reis.
Estas actuaciones buscan garantizar la seguridad y el buen funcionamiento de las infraestructuras, además de mejorar su eficiencia para almacenar agua y responder a posibles situaciones de escasez.
Augas de Galicia colabora igualmente con el Instituto Geológico y Minero de España para estudiar las aguas subterráneas de la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa. El objetivo es localizar las zonas con mayor potencial hidrogeológico, especialmente útiles para pequeños sistemas de abastecimiento, núcleos rurales dispersos y situaciones excepcionales de falta de agua.
Los embalses se encuentran al 86,52 %
Galicia dispone desde 2022 de un Plan especial de sequía para la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa, que permite actuar de forma anticipada a partir del seguimiento de las precipitaciones, las temperaturas, los caudales de los ríos, el estado de los embalses y las incidencias en los sistemas municipales.
Esta información es analizada por la Oficina Técnica de la Sequía, en la que participan Augas de Galicia, MeteoGalicia, Protección Civil y los departamentos autonómicos de Sanidade y Medio Rural.
Según indicó Rueda, la situación actual de la demarcación es de normalidad desde el punto de vista de la sequía prolongada. Los embalses destinados al abastecimiento se encontraban la pasada semana al 86,52 % de su capacidad conjunta.
Pese a estos datos, la Xunta mantendrá una vigilancia estrecha durante los próximos meses para anticiparse a cualquier empeoramiento y adoptar las medidas técnicas necesarias en cada momento.