La obesidad afecta ya al 15% de los adultos en España y dispara las consultas médicas

Infografía DL-G.
Las citas con especialistas en nutrición y endocrinología crecieron un 30,5% en 2025, mientras la OMS alerta del aumento del sobrepeso infantil, que ha pasado del 8% al 20% en las últimas décadas.

La obesidad continúa su avance en España y se consolida como uno de los principales problemas de salud pública. Actualmente, el 15% de la población adulta padece obesidad y el porcentaje asciende hasta el 43% si se incluye también a las personas con sobrepeso, según datos expuestos por la Dra. Aurelia Villar, endocrinóloga y miembro de Top Doctors Group. La especialista advierte de un cambio de tendencia en consulta: si hace unos años los casos de obesidad representaban entre el 30% y el 40% del total, ahora suponen entre el 50% y el 60%, muchos de ellos tras fracasos reiterados con dietas o por la aparición de complicaciones metabólicas y óseas.

El incremento de casos tiene un reflejo directo en la demanda asistencial. Solo en 2025, las citas presenciales relacionadas con nutrición, dietética y endocrinología aumentaron un 28,7%, mientras que las consultas telemáticas se dispararon un 104,8%, según datos de Top Doctors. En términos globales, el número de pacientes atendidos por patologías vinculadas a estas especialidades creció un 30,5% interanual. Además, se detectan picos de demanda tras periodos festivos, especialmente en enero-febrero y septiembre-octubre.

Más sedentarismo y ultraprocesados

El mayor consumo de alimentos ultraprocesados y el aumento del sedentarismo, vinculado al uso excesivo de pantallas y a estilos de vida urbanos con menos tiempo para el autocuidado, figuran entre los principales factores que explican esta evolución. La Dra. Bertina Ferrández Pérez, especialista en Nutrición y Dietética, señala que el perfil más habitual de paciente con obesidad es mujer, de entre 40 y 65 años, con una larga trayectoria de lucha contra el peso y dificultades para priorizar su propio bienestar.

La preocupación es aún mayor entre los menores. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que en los últimos 35 años el porcentaje de niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad ha pasado del 8% al 20%. En 2024, 35 millones de menores de cinco años presentaban exceso de peso. El uso intensivo de pantallas, que afecta al descanso, reduce la actividad física y favorece la ingesta inconsciente de alimentos, es uno de los factores determinantes.

Consecuencias físicas y mentales

La obesidad es una enfermedad crónica de base neurohormonal y con fuerte componente genético y metabólico. Está asociada a patologías como diabetes tipo 2, hipertensión, colesterol elevado, problemas articulares, infertilidad e incluso ciertos tipos de cáncer. También mantiene una relación bidireccional con la salud mental: aumenta el riesgo de ansiedad y depresión, y estas, a su vez, pueden favorecer el aumento de peso.

Más allá del impacto sanitario directo, los expertos alertan de costes sociales “invisibles”, como la pérdida de productividad o jubilaciones anticipadas por enfermedad, además de una merma en la calidad de vida y la autonomía en edades avanzadas.

El efecto Ozempic

En este contexto, los fármacos con semaglutida —como Ozempic, Rybelsus o Wegovy— han supuesto un punto de inflexión en el tratamiento de la obesidad. Estos medicamentos pueden lograr pérdidas de peso del 10% al 15% o más, cifras hasta ahora reservadas casi exclusivamente a la cirugía bariátrica. Sin embargo, no son aptos para todos los pacientes, tienen un alto coste y pueden provocar efectos secundarios como náuseas o trastornos gastrointestinales. Los especialistas insisten en que no se trata de una “inyección milagro”, sino de una herramienta que debe emplearse bajo estricto control médico.

Claves para prevenir el sobrepeso

Los profesionales recomiendan priorizar la salud en la vida cotidiana, mejorar el descanso reduciendo el uso de pantallas antes de dormir, planificar los menús semanales, practicar ejercicio de forma regular, reducir el estrés y dedicar tiempo a actividades sociales y de ocio que favorezcan el bienestar emocional.

La tendencia al alza de la obesidad confirma la necesidad de un abordaje integral que combine prevención, educación sanitaria, tratamiento médico y cambios estructurales en los hábitos de vida.