La falta de vivienda dispara precios e hipotecas en 2025, según el análisis de Gibobs.com
El mercado hipotecario en 2025 ha confirmado la escasez estructural de oferta de vivienda como el principal factor macroeconómico que condiciona su evolución. La falta de stock, especialmente de obra nueva, mantiene la brecha entre la creación de hogares y la construcción de viviendas, impulsando al alza los precios y el importe de las hipotecas.
Así se desprende del análisis del perfil del hipotecado en España elaborado por Gibobs.com, fintech especializada en salud financiera y gestión hipotecaria integral. Los datos reflejan que el valor medio de la propiedad se situó en 246.950 euros, un 6,58% más que el año anterior, mientras que el importe medio del préstamo alcanzó los 186.588 euros, con un incremento del 7,59%.
La vivienda de segunda mano consolida su posición dominante y representa el 89% de las solicitudes de hipoteca en 2025, frente al 11% de la obra nueva, que continúa en retroceso. No obstante, la presión sobre los precios se observa en ambos segmentos. En el caso de la obra nueva, el valor medio de la vivienda aumentó un 9,13%, hasta los 310.713 euros, y el importe medio del préstamo creció un 8,30%, hasta los 224.777 euros. En la segunda mano, el valor medio de las solicitudes hipotecarias se elevó un 6,93%, alcanzando los 239.325 euros.
“A corto plazo no esperamos una bajada significativa mientras no aumente el parque disponible”, señala Jorge González-Iglesias Baeza, CEO de Gibobs.com, quien apunta que, si la oferta no crece de forma sustancial, los precios seguirán al alza, aunque de manera más moderada, debido a su distanciamiento respecto a las realidades salariales.
Por comunidades autónomas, Madrid (22%) y Cataluña (20%) continúan concentrando el mayor volumen de solicitudes hipotecarias, aunque pierden peso en favor de Andalucía (15%) y, especialmente, de la Comunidad Valenciana (14%), que registra el mayor incremento de cuota, con una subida del 27%. El aumento del 20% en las solicitudes para segunda vivienda confirma el dinamismo del mercado en zonas costeras y áreas con mayor desarrollo urbanístico.
En cuanto al destino de las hipotecas, el 89% se dirigió a vivienda habitual, mientras que la inversión se mantiene estable en el 4%. El informe también evidencia una clara preferencia por la estabilidad financiera: el 84% de las hipotecas firmadas en 2025 fueron a tipo fijo, frente al 81% del año anterior, mientras que el 16% correspondió a hipotecas mixtas. La modalidad variable prácticamente ha desaparecido.
El esfuerzo financiero medio de los hogares también ha aumentado, pasando del 19% al 20% de los ingresos destinados al pago de la cuota hipotecaria. El perfil del hipotecado se mantiene en una edad media de 38 años, aunque se aprecia un retraso en el acceso a la vivienda: el grupo de 25 a 35 años reduce su peso, mientras que el de 35 a 45 años se consolida como mayoritario.
“Los datos reflejan que el acceso a la primera vivienda se está retrasando por la necesidad de un mayor ahorro previo”, explica González-Iglesias, que recomienda a los compradores actuar con agilidad para aprovechar las condiciones competitivas que aún ofrecen las entidades financieras.