Fran Diéguez, presidente III edición: “Los Premios Excelencia Farmacéutica reivindican el papel esencial del farmacéutico en la salud y la innovación”

Fran Diéguez, presidente de la III Edición de los Premios Excelencia Farmacéutica, durante la entrevista.
El presidente del jurado, Fran Diéguez, destaca en esta tercera edición unos galardones que reconocen a profesionales seleccionados por sus propios compañeros, premiando su labor en comunicación, innovación, atención al paciente y evolución del modelo de farmacia.

Quieren poner en valor la profesión farmacéutica en toda su amplitud. Así lo explica Fran Diéguez, presidente del jurado de la III edición de los Premios Excelencia Farmacéutica, unos galardones creados para reconocer a profesionales cuya labor resulta especialmente destacada en favor de la salud y de la propia profesión.

Diéguez subraya que la particularidad de estos premios reside en su jurado, formado íntegramente por cinco farmacéuticos, responsables de seleccionar a los nominados y elegir a los ganadores, que se darán a conocer este sábado en Vigo. “Lo más llamativo”, añade, “es que quienes resultan nominados no pueden presentarse voluntariamente; reciben la noticia por sorpresa”, algo que, según cuenta, genera un impacto muy positivo entre los profesionales premiados en ediciones anteriores.

Presidente del jurado desde la primera edición, Diéguez eligió a los miembros que lo acompañan. Este año se incorporó Montse Iracheta, farmacéutica comunitaria y profesora de la Universidad de Barcelona, en sustitución de Silvia Fortuni. Todos comparten un perfil divulgador y docente, familiarizados con la comunicación y las redes sociales, lo que les permite identificar a los profesionales más destacados.

Para presentar candidaturas, el jurado busca comunicadores activos y proyectos que aporten valor tanto a la profesión como a los ciudadanos. Entre las categorías figuran innovación —con iniciativas que introducen nuevas prácticas en la farmacia comunitaria, la industria, la farmacia militar o el sector público—, educación, excelencia profesional o reconocimiento a farmacias destacadas en Galicia y en el ámbito estatal. En la categoría de técnicos, de reciente creación, se distinguen perfiles tanto de oficina de farmacia como del entorno hospitalario.

Diéguez destaca de forma especial la formación continua de los nominados y la orientación hacia el paciente: “Trabajamos para la salud de las personas; ese es nuestro foco”. Cree que, tras la pandemia, la sociedad reconoce más que nunca la función del farmacéutico como primera línea de atención sanitaria, y valora asimismo los proyectos que impulsan talleres, espacios de salud o servicios informativos desde las propias farmacias.

Las categorías que más debate generan entre el jurado son innovación y excelencia. “Cada uno lleva sus propuestas y a veces cuesta llegar a un acuerdo. Revisamos cada proyecto con detalle. Lo bonito es que, si no salen nominados un año, suelen replanteárselo para la siguiente edición”.

Para Diéguez, la profesión avanza hacia una farmacia 3.0, en la que la digitalización y la integración de herramientas de inteligencia artificial desempeñarán un papel clave. Prevén que estos recursos permitan ofrecer consultas en línea, asesoramiento a distancia y contenidos divulgativos fiables. En innovación, señala que ya hay farmacéuticos que aplican tecnologías disruptivas en gestión, automación de procesos o mejora de la experiencia del paciente, además de iniciativas de investigación centradas en la calidad de vida de personas con dolencias específicas.

Aun así, recuerda que el eje del futuro del sector seguirá siendo el mismo: “Lo importante es quien entra por la puerta. El paciente debe seguir recibiendo la mejor atención y el mejor consejo”. La aspiración, sostiene, es consolidar una farmacia de servicios de salud, cercana y de confianza.

De cara a la gala del día 29, Diéguez insiste en que “todos son ganadores”. Y subraya que estos premios buscan reconocer y celebrar una profesión “que está para cuidar y ayudar”.

Preguntado por la situación en Portugal, explica que el modelo de farmacia allí es muy distinto, ya que el sector está liberalizado: “En España la titularidad exige ser farmacéutico; en Portugal, no. Aun así, espero que también avancen hacia una farmacia centrada en los servicios”.