jueves. 18.04.2024

El Monte Real Club de

Yates de Baiona conmemorará a finales de este mes el medio siglo de vida de la

clase Optimist en Galicia celebrando la quincuagésima edición del Campeonato

Gallego que el propio club acogió por primera vez en 1970.

A bordo del “Canario”

y el “Tortuga”, los hermanos José y Javier de la Gándara resultaran

ganadores (primero y segundo respectivamente) de aquella primera edición, que

se disputara los días 22 y 23 de agosto de 1970 bajo el nombre de “I Regatas

regionales Optimist – Campeonato Gallego”.

17 jóvenes regatistas de

la Escuela de Vela de La Foz, el Real Club Náutico de Sanxenxo, el Real Club

Náutico de Vigo, el Club Náutico de Panxón y el propio Monte Real se reunieran

durante aquellos dos días de verano en la bahía baionesa para disputarse varias

pruebas en un campo triangular de recorrido olímpico.

Manuel Pereiro, Javier de la Gándara, Ramón Alonso, Pablo Vasconcellos, Jose Antonio Marquez y Jaime Varela. ARCHIVO JAVIER DE LA GÁNDARA.

Tras los hermanos

Gándara, el tercer puesto del podio de aquel primer campeonato de Optimist fue

para el “Anduriña IV”, tripulado por Santiago Campos; Pablo Vasconcellos

quedó cuarto a bordo del “Bayona II”; y el “Don Ramón”, de Ramón

Alonso, del RCN Vigo, firmó la quinta posición.

Se entregó también

entonces un premio especial al regatista de menor edad, que fue a parar a manos

de Pablito Pereiro por “demostrar -según dicen las crónicas de la época-

una gran pericia manejando a la perfección su mini embarcación”.

Con la celebración del

primer Campeonato Gallego de Optimist, el Monte Real Club de Yates dio, en los

comienzos de la década de los 70, el gran impulso para la consolidación de una

clase que llegara a Galicia algunos años antes de la mano de Pepe Gándara, el

padre del histórico Javier de la Gándara.

El Tortuga, el Canario y el Eolo del MRCYB. ARCHIVO CÉSAR CASQUEIRO.

Gándara conoció este

nuevo tipo de barcos en la revista estadounidense “Popular Mechanics

Magazine” (distribuida en España bajo el nombre de “Mecánica Popular”),

en la que se publicaron unos sencillos planos con los que, en principio,

cualquier persona con algunas herramientas y un poco de maña, podía fabricarse

su propio Optimist de madera.

Tras verlos ya

construidos en Barcelona, Gándara decidió traerlos Galicia. Al primer Optimist

que navegó en aguas gallegas en el año 68, lo llamó “Don Andrés”, en

honor a su hijo pequeño. En el año 69 ya había en bahía baionesa (en la Escuela

de La Foz que lideraba Antonio Ruiz) 15 unidades de estos nuevos veleros,

conocidos como los “Ferramentas”, porque los construía un carpintero de Ladeira

conocido por ese nombre, con velas de nailon fabricadas en una empresa de

toldos de Vigo. Eran barcos con los que, durante los primeros años, solo

navegaban en los meses de verano. Apenas un año después, ya con los Optimist

asentados como pequeña flota en el Monte Real Club de Yates, se celebró el

Primer Campeonato de Optimist de Galicia.

Primeros optimist en Baiona en 1970. ARCHIVO JAVIER DE LA GÁNDARA.

La prensa de aquel

entonces felicitó al club baionés por “contribuir a crear numerosos jóvenes

patrones que en el futuro van a constituir las dotaciones de los numerosos

barcos de crucero con los que cuentan las unidades deportivas de la ría de

Vigo”, decía textualmente. Y así fue. Porque aquellos niños son hoy algunos

de los destacados regatistas que navegan en las rías gallegas.

Tanto la Federación

Española de Vela como la Federación Gallega de Vela de la época, presidida por

José Ramón Fontán, ayudaron a la consolidación de la clase en Galicia

subvencionando la compra de numerosas unidades. Unos barcos que pasaron de las

3.000 pesetas (unos 18 euros) de los primeros “Ferramentas” a las 8.000 pesetas

(unos 48 euros) que se pagaron por los de una mayor calidad y las 10.000

pesetas (60 euros) que costaban al inicio de los 70.

Algunos de los primeros Optimist que navegaron en Baiona hace 50 años. ARCHIVO MRCYB.

En otoño de 1971, solo

un año después de la celebración del primer campeonato gallego de Optimist, en

las competiciones de la clase en Baiona participaban cerca de una treintena de

unidades, y no se tardó mucho tiempo más en superar los 60 optimist. En Galicia

rondaban los 200 optimist (en la actualidad hay unos 400, de los cuales

participan en competiciones oficiales unos 120). Entre los jóvenes regatistas de

aquellos primeros años estaban José, Ángel y Javier de la Gándara, Pablo

Vasconcellos, Jaime Varela, Alberto Torné, Rodrigo Andrade, César Casqueiro,

Fernando Yáñez, Genoveva Pereiro, Ignacio Retolaza, Alfonso Zulueta o Piluca

Presa, entre otros muchos.

Los Optimist españoles

se construían en Barcelona (La Industrial Velera Marsal), en Palma de Mallorca

(los astilleros Copino y Darder), en Torrejón de Ardoz (Taylor Española) y aquí

en Galicia, en los prestigiosos Astilleros Lagos de Bouzas (Vigo), de los que

salieron gran parte de las unidades que navegaron a partir del año 70. Eran

Optimist que se hacían a imagen y semejanza de los primeros barcos de este tipo

nacidos en Clearwater (Florida).

En primer plano el Tortuga de Javier de la Gándara. ARCHIVO TOMÁS R. DE ROBLES.

Allí, en 1947, un grupo

de niños “regateaban” por las calles de Clearwater con pequeñas cajas de jabón

y una vela que fabricaban ellos mismos. El alcalde de la ciudad decidió

prohibir esas regatas por las calles, para que no molestasen a la gente, pero

se reunió con un diseñador de barcos, Clark Mills, al que le pidió que

convirtiese las cajas de jabón en un barco para niños lo más barato posible.

Y así fue como nació el

Optimist, el primer barco de vela cangreja y un solo tripulante que con el

tiempo fue adquiriendo cada vez más fama, tanto nacional como internacional. En

1954 “saltó el charco” y se empezaron a construir los primeros en Europa, concretamente

en Dinamarca; en 1962 nacía la Optimist Class Racing Association, en Inglaterra;

y poco después se formó la Asociación Europea de Optimist. Finalmente, en 1995 el

Optimist fue aceptado como clase internacional.

Aunque con el paso del

tiempo han ido evolucionando los materiales con los que se construyen, lo

cierto es que tanto la forma de los Optimist como su filosofía siguen intactas.

Nació como un barco sencillo que permitiese a los niños disfrutar del mar y de

la vela y, más de medio siglo después, ese propósito no ha cambiado.

Celebrar esa idea y las

cinco décadas que cumple el primer Campeonato de Optimist disputado en Galicia

en 1970 es el objetivo del 50º Campeonato Gallego de Optimist – Trofeo Baitra

que se disputará en el Monte Real Club de Yates a finales de febrero.

( Reportaje: Rosana Calvo / Fotos: Archivo del MRCYB y cedidas por

Javier de la Gándara,

César Casqueiro y Tomás R. de

Robles / Documentos: Astilleros Lagos / Recortes de prensa: Archivo

de Javier de la Gándara y hemeroteca de Faro de Vigo)

Medio siglo de vida de la clase Optimist en Galicia