José Gabriel Barreiro recibe la Medalla de Oro de la Real Sociedad Económica por una vida dedicada al progreso de Galicia
El consejero de Televés, José Gabriel Barreiro Pérez, recibió este mediodía una de las distinciones más singulares y relevantes de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Ciudad de Santiago. La institución compostelana le hizo entrega de su quinta Medalla de Oro en 242 años de historia, un reconocimiento reservado a personas que, por su trayectoria y compromiso, hayan contribuido de manera extraordinaria al progreso de Galicia y al fortalecimiento de sus instituciones.
El acto tuvo lugar en la sede de la Real Sociedad Económica compostelana y contó con la participación del conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude de la Xunta de Galicia, José López Campos, y del presidente de la entidad, Francisco Loimil Garrido, encargados de entregar la medalla al homenajeado.
La concesión de esta distinción sitúa a Barreiro Pérez en un lugar destacado dentro de la historia de la RSEAPS, una institución fundada en 1784 y considerada una de las más antiguas de Galicia. Su presidente subrayó durante el acto que la medalla reconoce una trayectoria marcada por el servicio, la discreción, la responsabilidad y una aportación continuada al desarrollo económico, educativo, social e institucional gallego.
Una distinción excepcional en 242 años de historia
Francisco Loimil Garrido recordó que la Medalla de Oro de la Real Sociedad Económica no es una distinción habitual, sino un reconocimiento de carácter extraordinario. En sus más de dos siglos de existencia, la entidad solo la ha otorgado en cinco ocasiones, lo que refuerza el valor simbólico del homenaje a José Gabriel Barreiro.
Según destacó el presidente de la RSEAPS, esta medalla se concede a personas que hayan “contribuido de forma extraordinaria al progreso de Galicia y al fortalecimiento de nuestras instituciones”, una definición que, afirmó, encaja plenamente con la figura de Barreiro Pérez.
Loimil puso el acento en una forma de entender la responsabilidad que vinculó directamente con la construcción de la Galicia moderna: “trabajar mucho, hablar poco, asumir responsabilidades sin exhibicionismo y entender siempre que los cargos no son títulos honoríficos, sino lugares desde los que servir”.
En esa línea, el presidente de la Real Sociedad Económica reivindicó la trayectoria del homenajeado como ejemplo de compromiso sostenido, alejado del protagonismo personal y centrado en la utilidad pública, la gestión eficaz y la lealtad a las instituciones.
Televés, innovación e internacionalización desde Galicia
Durante su intervención, Loimil realizó un recorrido por la amplia trayectoria profesional, docente y humana de José Gabriel Barreiro, con especial atención a su papel en Televés, compañía en la que desarrolló una labor clave desde sus inicios.
El presidente de la RSEAPS recordó que Barreiro formó parte de una etapa en la que conceptos hoy habituales, como internacionalización, innovación o transferencia tecnológica, no eran todavía evidentes en el tejido empresarial gallego. En ese contexto, señaló, fueron necesarias “visión, valentía y muchísimo trabajo” para impulsar proyectos industriales capaces de competir desde Galicia hacia el exterior.
La figura de Barreiro fue presentada así como la de un empresario que entendió la compañía más allá de una cuenta de resultados. Loimil destacó que concibió la empresa como una escuela, como un espacio de formación y crecimiento personal, en el que los jóvenes podían encontrar oportunidades, exigencia, disciplina y confianza.
Ese modo de comprender la actividad empresarial, vinculada al empleo, al conocimiento y a la formación de personas, fue uno de los aspectos más subrayados durante el homenaje.
Compromiso docente, social e institucional
La trayectoria de José Gabriel Barreiro no se limita al ámbito empresarial. El homenajeado compaginó durante años su actividad profesional con la docencia como profesor en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Santiago de Compostela.
Loimil recordó también su intensa participación en instituciones relevantes de la vida compostelana y gallega. Actualmente, Barreiro es vicepresidente de la Cocina Económica de Santiago, entidad de referencia en el ámbito social de la ciudad.
Además, fue miembro del Consejo Social de la USC, miembro fundador del Patronato de la Fundación Empresa-Universidad Gallega, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Santiago, miembro del Consejo de Administración de Caixa Galicia y tesorero y vicepresidente de la propia Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago, cargo este último que desempeñó en una etapa decisiva para la institución.
Ese conjunto de responsabilidades refleja, según se puso de manifiesto en el acto, una vida marcada por la participación activa en espacios desde los que contribuir al desarrollo de Galicia, tanto desde la empresa como desde la universidad, el ámbito social y las entidades históricas compostelanas.
Barreiro: una medalla compartida con quienes trabajaron por la Real Sociedad
En su intervención, José Gabriel Barreiro Pérez agradeció la concesión de la Medalla de Oro y quiso interpretar el reconocimiento no como un premio estrictamente personal, sino como una distinción compartida con quienes colaboraron con él en la Real Sociedad Económica entre 1981 y 2005.
El homenajeado afirmó recibir la medalla “en el bien entendido de que se trata de premiar, no a mi persona, sino al equipo y demás miembros de las Juntas Directivas de la RSEAPS” con los que trabajó durante aquel periodo, personas a las que dijo recordar “con respeto y admiración”.
Buena parte de su discurso estuvo dedicada a repasar la historia de la Real Sociedad Económica desde su fundación en 1784. Barreiro evocó las palabras del profesor, consocio y compañero de Junta Directiva Antonio Fraguas, quien definió el nacimiento de la institución como la misión de un grupo de entusiastas “ansiosos de hacer una obra de renovación y creación de cuanto represente para Galicia una mejora”.
Una institución nacida para impulsar Galicia
Barreiro recordó que la Real Sociedad Económica surgió de una tertulia formada en el Gran Hospital Real de Santiago, en la sala del administrador, cargo que ejercía Antonio Páramo y Somoza, entonces rector de la Universidad y primer director de la RSEAPS hasta su muerte en 1786.
Según explicó, la entidad tomó como referencia otras sociedades económicas fundadas en España, especialmente el modelo de la Vascongada. Desde esa inspiración, la Real Sociedad compostelana construyó una trayectoria de 242 años que la convierte en una de las instituciones más antiguas de Galicia.
El homenajeado situó el origen de la RSEAPS en un impulso de modernización y mejora del país, vinculado a la educación, al desarrollo productivo, a la formación de la juventud y a la creación de iniciativas económicas y sociales.
Sectores productivos, enseñanza y creación de oportunidades
Durante su intervención, Barreiro citó también un artículo de la profesora Carmen Fernández Casanova en el que se glosaba la preocupación histórica de la Real Sociedad por el desarrollo de los sectores productivos de Galicia, desde el agropecuario y pesquero hasta la industria popular y los oficios.
Esa preocupación se completó, desde el siglo XIX, con un compromiso firme con la educación de la juventud de todas las clases sociales. La RSEAPS promovió escuelas patrióticas de dibujo, primeras letras, hilanzas, adultos, educación física, francés, música, modelado, artes y oficios, comercio y vidriería artística.
Barreiro quiso recordar que esa vocación formativa y de mejora colectiva constituye la esencia del programa histórico de la institución compostelana, orientada desde sus orígenes a dotar a Galicia de herramientas para su progreso.
Ferrocarril, ahorro y artes y oficios
El homenajeado repasó algunos de los grandes hitos de la Real Sociedad Económica en favor del impulso de ideas de desarrollo y de creación de empresas.
Entre ellos citó la propuesta realizada en 1859 para la construcción de la primera vía férrea de Galicia, de Santiago al puerto de Carril, inaugurada finalmente en 1873. También recordó la creación de la Caja de Ahorros Monte de Piedad de Santiago, posteriormente fusionada con la de Galicia, y la creación de la Escuela de Artes y Oficios de Santiago.
Estos ejemplos sirvieron para subrayar el papel histórico de la RSEAPS como entidad impulsora de proyectos capaces de transformar la realidad económica, educativa y social de su entorno.
Una etapa de crisis y reinvención
Barreiro se refirió también a su llegada a la Real Sociedad Económica en 1981, de la mano de su director Ricardo Bescansa Martínez, cuya etapa calificó como “fructífera”, aunque marcada también por la necesidad de afrontar crisis y reinventarse, una constante en la historia reciente de la institución.
Tras el fallecimiento de Bescansa, asumió la dirección Clemente González Peón y Barreiro pasó a ocupar la vicedirección, en una etapa que definió como continuista, pero en la que fue necesario encarar decisiones complejas para garantizar la supervivencia de la entidad.
Uno de los momentos más delicados fue la inevitable desafectación del Conservatorio de Música de la RSEAPS, provocada por la caída de matrícula derivada de la creación del nuevo Conservatorio de la Xunta, la Escuela Municipal y la autonomía de los conservatorios locales.
Barreiro explicó cómo la directiva tuvo que planificar y gestionar una salida pacífica de aquella crisis, evitando la quiebra de la Sociedad y alcanzando un acuerdo con el personal docente, que acabó constituyéndose en cooperativa.
Un legado que mira al futuro
En la parte final de su intervención, José Gabriel Barreiro aludió al cambio producido en la Asamblea de la Real Sociedad Económica de 2006, cuando asumió la presidencia Juan Bautista de la Salle Barreiro Pérez y el actual presidente, Francisco Loimil Garrido, pasó a ejercer como vicepresidente.
Dos décadas después, Barreiro valoró aquel relevo como un acierto y destacó que la RSEAPS ha potenciado su presencia pública, ha ampliado sus actividades y ha reforzado sus convenios con otras instituciones, dando a conocer tanto su rico pasado histórico como su presente.
El homenajeado cerró su discurso apelando a la responsabilidad compartida de mantener y proyectar ese legado para las generaciones actuales y futuras.
La entrega de la Medalla de Oro a José Gabriel Barreiro Pérez se convirtió así en un acto de reconocimiento personal, pero también en una reivindicación del papel de las instituciones históricas, de la empresa comprometida, de la enseñanza y del servicio público en la construcción de Galicia.
En la sede de la Real Sociedad Económica compostelana, una de las entidades más antiguas del país, el homenaje a Barreiro sirvió para recordar que el progreso se construye muchas veces desde la discreción, la constancia y el trabajo compartido. Una forma de entender Galicia que, como subrayaron los intervinientes, sigue teniendo plena vigencia.