"Solo Tú… siempre": María sella en Vigo una entrega para toda la vida

La hermana María, viguesa y miembro de la Congregación de San José de Cluny, realizará este sábado su profesión perpetua en la capilla del colegio vigués donde comenzó a descubrir su vocación religiosa.
La viguesa María realizará este sábado su profesión perpetua como Hermana de San José de Cluny, culminando un camino vocacional que comenzó precisamente en el colegio al que llegó en 2005 como orientadora.

Hay decisiones que se toman para un tiempo y otras que aspiran a durar toda una vida. Para María, este sábado 29 de agosto será el día de añadir una palabra definitiva al «sí» que ha marcado su vocación: "siempre".

La capilla del Colegio San José de Cluny, en Vigo, acogerá a las 18.00 horas la profesión perpetua de esta religiosa viguesa de las Hermanas de San José de Cluny. La eucaristía estará presidida por el obispo de Tui-Vigo, Antonio Valín.

La celebración tiene detrás una historia especialmente vinculada al propio colegio. María llegó a San José de Cluny en 2005 para trabajar como orientadora. El contacto cotidiano con las religiosas, su labor educativa y las experiencias que fue viviendo abrieron un proceso de discernimiento que terminaría cambiando el rumbo de su vida.

De orientadora a religiosa

Fue descubriendo progresivamente su vocación hasta pronunciar aquel primer «sí» que quiso condensar en dos palabras para su primera profesión religiosa: «Solo Tú».

Ahora, después de años de formación y discernimiento, aquel lema evoluciona con ella. Para su profesión perpetua ha elegido "Solo Tú… siempre", expresión con la que quiere manifestar el carácter definitivo de su decisión. A ella suma una frase de san Pablo: "Sé de quién me he fiado".

La profesión perpetua representa uno de los momentos fundamentales de la vida religiosa. Tras etapas como el postulantado, el noviciado y el juniorado, la religiosa confirma de manera permanente su entrega mediante los votos de obediencia, castidad y pobreza. No supone iniciar un compromiso distinto, sino hacer definitivo el que ha ido madurando durante los años anteriores.

Una congregación presente en los cinco continentes

María pasa a vincular definitivamente su vida a una congregación con una larga trayectoria internacional. Las Hermanas de San José de Cluny fueron fundadas en Francia a comienzos del siglo XIX por Ana María Javouhey.

En la actualidad, más de 2.000 religiosas desarrollan su labor en los cinco continentes, especialmente en los ámbitos de la educación, la promoción humana, la evangelización y la atención a las personas más necesitadas.

Su espiritualidad concede especial importancia al discernimiento y a la búsqueda de la voluntad de Dios en las circunstancias de la vida cotidiana.

Una celebración abierta

Familiares, amigos, antiguos alumnos, integrantes de la comunidad educativa y fieles de la diócesis están invitados a acompañar a María en una ceremonia que la congregación plantea también como una celebración compartida.

Para quienes la conocieron cuando llegó al colegio como orientadora hace más de dos décadas, la jornada tendrá además un significado particular: el mismo lugar en el que María comenzó a descubrir una nueva dirección para su vida será ahora escenario de su compromiso definitivo.

Aquel "Solo Tú" de sus primeros pasos se convertirá este sábado en "Solo Tú… siempre".