La Cofradía de la Misericordia de Cangas mira a la Semana Santa de 2026 con ilusión y un plan de conservación patrimonial
La Cofradía de la Misericordia de Cangas afronta el futuro con ilusión y compromiso, con la mirada puesta ya en la Semana Santa de 2026 y en la conservación de un legado histórico, religioso y cultural estrechamente vinculado a la identidad marinera de la villa.
La historia de esta realidad hunde sus raíces en la propia evolución de Cangas. La parroquia se constituyó a finales del siglo XV para atender a una población en crecimiento asentada junto al mar, que precisaba una atención diferenciada de la parroquia matriz de Darbo. La implicación del pueblo marinero quedó reflejada en el esfuerzo colectivo que asumieron los hombres y mujeres del mar, que sufragaron mayoritariamente la construcción del nuevo templo parroquial y también, en un tiempo de escasa organización civil, los costes de servicios sociales básicos.
En ese contexto se desarrollaron las obras de misericordia, acciones caritativas y de piedad —corporales y espirituales— sostenidas durante los dos primeros siglos por las cofradías existentes. No sería hasta comienzos del siglo XVIII cuando el gremio de los mareantes sintió la necesidad de crear una entidad propia: la Cofradía de la Misericordia del Gremio de los Mareantes de Cangas, llamada a custodiar una tradición devocional que con el tiempo se convertiría en uno de los principales signos de identidad de la Semana Santa local.
A lo largo de su dilatada trayectoria, la Cofradía ha atravesado distintos avatares. Uno de los episodios más recientes y dolorosos llegó tras la pandemia, cuando en 2022, siguiendo directrices parroquiales, se decidió no procesionar. Por primera vez en décadas, las calles de Cangas no acogieron las imágenes de la Pasión, talladas por Cerviño a finales del siglo XIX; la Casa de Novenas permaneció cerrada y la imaginería quedó resguardada a la espera de tiempos mejores.
Con la llegada de la nueva junta directiva en octubre de 2022, la Cofradía asumió su labor con la conciencia de dirigir una entidad con siglos de historia, del valor de su patrimonio y de la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia. En estos cuatro años, la directiva subraya que ha trabajado con transparencia, manteniendo informados a hermanos y colaboradores sobre cada paso, inversión y proyecto, con el objetivo de reforzar la confianza y la participación.
Bajo esa premisa, se ha impulsado un amplio programa de actuaciones orientadas a la conservación del patrimonio, la revitalización del culto y la proyección cultural. Entre los proyectos desarrollados figuran la conservación y restauración de todas las andas procesionales —incluido el dorado de la correspondiente a la Virgen del Carmen—; la adquisición de nuevo ajuar procesional (ánforas, candeleros y candelabros) y la recuperación de la vara de San José; la confección de nueva indumentaria para imágenes y participantes (Nazareno, San Juan, Tres Marías, Verónica, penitentes, costaleros y cofrades), además del rediseño de telas de catafalco; la convocatoria de un concurso para un nuevo paño de la Verónica con el Santo Rostro; o la restauración de las tablas policromadas de Dimas y Gestas.
Asimismo, se trabajó en la recuperación de la sonoridad tradicional del Santo Encuentro mediante la adquisición de dos tubas, el refuerzo de celebraciones como la Candelaria, San José, la Virgen del Carmen, San Juan y la propia Semana Santa, y la introducción del toque de pasión en la Hora Nona del Viernes Santo. En el ámbito patrimonial, se han elaborado informes técnicos con vistas a la restauración de piezas de Ignacio Cerviño, con el objetivo de intervenir en el Cristo del Descendimiento, el Calvario y la urna del Santo Entierro.
La Cofradía también ha potenciado el Libro anual de Hermanos y Semana Santa, incorporando colaboraciones de investigadores locales y gallegos; ha recuperado “forquetas” tradicionales para los “costadeiros”; ha estrenado nuevo estandarte procesional y un estandarte romano (vexillum) para los sayones, además de cortinajes para catafalcos y altares; y ha realizado una cartela de bronce con el INRI para la anda del Santo Entierro. A ello se suma la participación en el Corpus Christi con alfombras florales, la organización de exposiciones como Cerviño y la Semana Santa de Cangas y Paño de la Verónica, y la celebración de la Sardiñada de Verán como acto de encuentro y puesta en valor de la tradición marinera.
Con este recorrido, la Cofradía de la Misericordia reafirma su compromiso con la tradición, el patrimonio y la vida cultural y religiosa de Cangas, consciente del presupuesto limitado con el que trabaja y del esfuerzo silencioso que sostiene estos avances. Mirando ya a 2026, la entidad mantiene su vocación de encuentro e invita a vecinos, devotos y colaboradores a sumarse a los proyectos futuros, especialmente a los vinculados a la restauración y conservación de la imaginería de Ignacio Cerviño, para seguir cuidando un legado compartido y consolidar una Semana Santa viva y significativa para las generaciones venideras.