El CIFP de Coia acelera la formación para cubrir vacantes en la industria gallega
El Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Coia refuerza su papel como referente de la formación técnica e industrial en Galicia. Sus programas, orientados principalmente a personas desempleadas, buscan adaptar la cualificación profesional a las necesidades de sectores estratégicos como la automoción y la tecnología industrial.
El conselleiro de Empleo, Comercio y Emigración, José González, visitó las instalaciones del centro en Vigo acompañado por la directora general de Formación y Cualificación para el Empleo, Zeltia Lado, y la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz.
Durante el recorrido, González destacó la capacidad del CIFP para ofrecer una formación “ágil, flexible y a la carta” del mercado laboral. El centro dispone de talleres y aulas renovadas para la enseñanza de especialidades técnicas y mantiene acuerdos de colaboración con empresas y organizaciones sectoriales para favorecer la inserción laboral de su alumnado.
Entre esas colaboraciones figura la del Clúster de Automoción y Movilidad de Galicia (Ceaga), que imparte formación en las instalaciones del CIFP y organiza charlas sobre las oportunidades profesionales existentes en la industria del automóvil.
En la actualidad, el centro desarrolla seis acciones formativas para el empleo dirigidas prioritariamente a personas desempleadas —las denominadas AFD— en las áreas de instalación y mantenimiento, electricidad y electrónica y fabricación mecánica. En ellas participan cerca de 60 alumnos. En total, el CIFP tiene programadas más de veinte acciones para desarrollar durante dos anualidades.
Las AFD están orientadas a la adquisición y mejora de competencias profesionales. Aunque se dirigen principalmente a desempleados, permiten que hasta un 30 % de sus participantes sean trabajadores en activo.
Sesenta millones para formación
La Xunta mantiene abierto hasta el 30 de noviembre el plazo para solicitar las ayudas autonómicas destinadas a estas acciones. La convocatoria cuenta con 60 millones de euros, después de una ampliación de crédito de 20 millones motivada, según el Gobierno gallego, por la elevada demanda.
Hasta el momento se han concedido ayudas para más de un millar de acciones formativas, de las que podrán beneficiarse cerca de 17.000 personas, según los datos facilitados por la Consellería.
González reclamó también al Gobierno central una mayor flexibilidad en la gestión de los fondos de formación. La Xunta pretende poner en marcha una experiencia piloto de microformaciones en colaboración con los clústeres sectoriales gallegos, una iniciativa que, según explicó el conselleiro, no tiene cabida en el marco normativo vigente.