Un nuevo fármaco logra avances históricos en la curación funcional de la hepatitis B crónica

Departamento de Infografía DL-G.
GSK presenta resultados positivos de fase III de bepirovirsen, un tratamiento experimental que alcanza tasas de curación funcional inéditas hasta ahora en pacientes con hepatitis B crónica.

La farmacéutica GSK ha anunciado resultados positivos de fase III de bepirovirsen, un oligonucleótido antisentido experimental para el tratamiento de la hepatitis B crónica (HBC), una enfermedad que afecta a más de 240 millones de personas en todo el mundo. Los datos, publicados en The New England Journal of Medicine y presentados en el congreso de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) en Barcelona, muestran avances significativos hacia la denominada “curación funcional” de la enfermedad.

Los ensayos clínicos internacionales B-Well 1 y B-Well 2 revelaron que seis meses de tratamiento permitieron alcanzar una tasa de curación funcional del 19 % en la población global estudiada, frente al 0 % del grupo placebo. Entre los pacientes con niveles más bajos del antígeno de superficie del virus, la tasa ascendió al 26 %.

Actualmente, los tratamientos de referencia para la hepatitis B crónica suelen requerir medicación de por vida y apenas logran tasas de curación funcional inferiores al 1 %. La curación funcional se produce cuando el virus deja de ser detectable en sangre durante al menos seis meses tras finalizar el tratamiento, permitiendo que el sistema inmunitario controle la enfermedad sin necesidad de medicación.

Además de la desaparición del virus en sangre, los investigadores destacan que la pérdida del antígeno de superficie se asocia a una reducción del 89 % en el riesgo de cáncer de hígado y a una disminución del 62 % en la mortalidad global.

El perfil de seguridad del tratamiento fue considerado aceptable y consistente con estudios previos. Los efectos adversos más frecuentes fueron reacciones leves en el lugar de la inyección y elevaciones temporales de enzimas hepáticas.

Tony Wood, director científico de GSK, calificó los resultados como “un importante paso adelante” en el tratamiento de las enfermedades hepáticas. En la misma línea, la doctora María Buti, investigadora principal en Enfermedades Hepáticas del Vall d’Hebron Institut de Recerca y participante en el ensayo, destacó que “por primera vez, un fármaco con un mecanismo de acción diferente consigue la curación de la hepatitis B en un grupo de pacientes con enfermedad crónica”.

El medicamento se encuentra actualmente bajo revisión regulatoria en Estados Unidos, Europa, Japón y China, y GSK espera las primeras decisiones regulatorias durante el tercer trimestre de 2026.